Print this page
 
Hit Counter Since 2004Hit Counter Since 2004Hit Counter Since 2004Hit Counter Since 2004Hit Counter Since 2004Hit Counter Since 2004
[Guest Book | Mailing List]

Back to the front page News #191

Un recuerdo precioso de Juan Pablo II- Mons. Kike Figaredo, sj

Posted: 1st April 2005

PHNOM PENH (C.S.C.-Cambodia)--

Solamente me encontré personalmente con el Papa una vez en Roma en abril de 1995. En otras ocasiones fueron siempre en unos contextos multitudinarios y desde la lejanía. Este fue muy especial y el recuerdo permanecerá siempre en mi mente y en mi corazón. Iba acompañando a dos camboyanos, Tun Channareth, discapacitado por una mina al que le fueron amputadas las dos piernas y con Keo Sovann, fisioterapeuta, experto en sillas de ruedas. Los dos muy activos en el servicio a los discapacitados y en la producción y el reparto de sillas de ruedas.

Los tres nos encontramos con él en una audiencia para pedirle apoyo en la campaña antiminas. En nuestro primer diálogo, su Santidad no pudo entender de qué hablábamos. Le hablé en las lenguas que conozco: Minas (español), mines (francés), mines (ingles),… hasta que utilice la lengua de los signos y los ruidos y le señale la falta de piernas de Reth y gesticule el ruido de una explosión… El Papa se dió cuenta en seguida y sonrió, y con un gran Ah! nos dijo inmediatamente que sí nos apoyaría y que estaba rezando por nosotros y nuestra gente. Le entregamos una carta con nuestros sueños y nuestra petición de apoyo y recibimos su bendición.
Salimos de la audiencia con la impresión de haber llegado hasta el cielo y con el sentimiento de que nuestra misión estaba cumplida. Hasta el Papa se había enterado del problema de las minas y de nuestra esperanza en un mundo libre de minas, sin más victimas, no más dolor injusto por las minas. Una alegría interior que te hace decir “quiero morir” porque que más se puede hacer?

A la semana siguiente su Santidad en una audiencia ante cuerpo diplomático acreditado en Roma les hablaba de la responsabilidad moral de los productores de minas antipersonales, de su uso inmoral y de la necesidad de prohibir este artefacto cruel.

Que más le podemos pedir a un Papa? Su voz se hizo la voz de los pequeños. Su apertura de corazón llenó la esperanza de muchos. Fue una llamada más a la creación de la Paz, que ha caracterizado su papado. Que el Señor guarde en su gloria a Juan Pablo II que ha entregado su vida desde el papado por el bien de la Iglesia y del Reino, y nos ha alentado a muchos al servicio sencillo de los más pobres y necesitados.

Mons. Kike Figaredo sj
Prefecto Apostólico de Battambang

CAMBODIA

Article Source: Catholic Social Communications (C.S.C.) - Catholic Church Cambodia

Top All Rights Reserved © 2006 Catholic Social Communications - UNICODE