| Objetivos y prioridades
Objetivos Iniciales
Durante los primeros tres años las prioridades
de la Prefectura han sido:
- Conocer a las comunidades católicas, sus vidas, sus necesidades
particulares, deseos y planes de futuro;
- Entender mejor la vida, necesidades y recursos de la gente que vive
en la Prefectura de Battambang, especialmente de los más vulnerables;
- Contratar personal cualificado y construir un equipo para la Prefectura;
- Reforzar los existentes programas de acción social y pastoral
y comenzar nuevos programas que respondan a las necesidades a corto
y a largo plazo de la gente;
- Construir la infraestructura y los recursos que posibiliten a la
Prefectura poner en práctica estos programas.

Prioridades para la Iglesia Católica en
Battambang
En diversas ocasiones, especialmente durante las reuniones
anuales de los trabajadores pastorales, hemos formulado las prioridades
para la Iglesia Católica en Battambang, que explicamos a continuación.
Estas prioridades han de ser entendidas en su globalidad, ya que cada
una se apoya en la otra.
Nuestras prioridades son:
- Ofrecer a las personas la posibilidad de experimentar la fe y el
amor de Jesús
- Profundizar y reforzar la fe de las comunidades católicas,
con especial atención a los niños y a los jóvenes
- Trabajar a favor de la reconciliación y la justicia
- Fomentar el arte y la cultura camboyana
- Promover y facilitar la cooperación y el diálogo inter-religioso
- Ofrecer un servicio a los pobres y a los necesitados
Ofrecer a las personas la posibilidad de experimentar
la fe y el amor de Jesús
La religión tradicional y oficial en Camboya es el Budismo Theravada.
El país está lleno de pagodas y templos que recuerdan a
la gente sus creencias budistas y su tradición. En tal contexto,
no pretendemos que este país -de fuertes tradiciones religiosas
tan profundamente enraizadas en la vida diaria de la gente, y que en gran
parte es lo que les da su identidad tras un largo conflicto armado-, declaren
del día a la mañana que Jesucristo es Dios. Hay algunos
grupos fundamentalistas cristianos que públicamente proponen esto
con una actitud agresiva hacia otras tradiciones religiosas.

La prioridad en este país, pobre y roto, aunque
muy rico en posibilidades, es que su gente tenga la experiencia de la
fe que Jesús enseñó con su vida. Jesús rezó
por esta fe de una forma nueva y movió los corazones de las masas.
No tenemos otros medios que un corazón compasivo, lleno de justicia
hacia los pobres y preparado para responder a las necesidades más
profundas de la gente. No estamos hablando aquí de trabajo social,
de actividades de desarrollo o caritativas. Es algo mucho más profundo:
es responder con responsabilidad, como hizo Jesús de Nazaret, al
poder liberador del Espíritu en nuestras vidas.
Profundizar y reforzar la fe de las comunidades
católicas, con especial atención a los niños y a
los jóvenes
Como la mayoría de la sociedad e instituciones camboyanas, la Iglesia
también se ha visto reducida a cenizas. Hoy la Iglesia se está
reconstruyendo desde estas cenizas con gran vida. La fe nunca se apagó,
aunque no podía ser expresada públicamente. Hoy sentimos
que estamos preparados para reforzar y profundizar a los hombres y mujeres
cristianos que buscan vivir en la sociedad camboyana proclamando la fe
de Jesús, con una misión de servicio a esta sociedad rota.
En este esfuerzo de reforzar la fe, la formación de los niños
y los jóvenes es una prioridad. Las comunidades católicas
no están aisladas en la sociedad camboyana. Es muy importante ofrecer
a la comunidad católica
la posibilidad de estar presente y hablar en medio de la sociedad. Por
tanto, ayudar a las comunidades católicas a través de la
educación en la fe, tanto en su práctica como en las celebraciones,
es una prioridad esencial.
Trabajar a favor de la reconciliación
y la justicia
Hoy en Camboya uno de los temas más delicados es la creación
del tribunal internacional para juzgar los crímenes contra la humanidad
perpetrados durante el régimen de Pol Pot. Creemos que esto ayudará
a reconciliar a la sociedad camboyana con su propia historia. Sin embargo,
la justicia más importante que permitirá a los camboyanos
reconciliarse consigo mismos y con Dios, es la capacidad de tener acceso
a la comida, a la salud, a la educación, y trabajar por los pobres
y los excluidos, y tener acceso a todo esto con una libertad responsable.
Desde esta perspectiva nos orientamos para poder dar pasos claros hacia
delante, guiados por el Espíritu del Señor.

Phat y su hija Sivon |
Un elemento esencial para el crecimiento de la fe cristiana
en Camboya es nuestra participación junto con otros grupos y líderes
en el país: el gobierno, las organizaciones no gubernamentales
y otras confesiones religiosas. La contribución que la fe cristiana
puede ofrecer en el esfuerzo de construir la reconciliación y la
justicia en esta tierra va unido al servicio a los pobres y excluidos
junto con otros, en un espíritu de misericordia y perdón.
Por otra parte, la comunidad católica tiene ante sí un reto
crucial, conflictivo y urgente en Camboya, que es la presencia de una
gran población de origen vietnamita. Muchas de las comunidades
católicas son étnicamente vietnamitas pero que en muchos
casos han estado en Camboya durante generaciones. Estos vietnamitas han
sido itinerantes y debido a las guerras, casi nunca han estado integrados
en el tejido social camboyano. Son muy trabajadores pero también
muy pobres. Muchos de ellos viven aislados en los pueblos flotantes del
enorme lago Tonle Sap o en las orillas del río Mekong. Muchos de
los adultos son analfabetos y sus hijos no tienen acceso a la educación.
Su situación tiene aún que aclararse y esto es un reto para
nosotros.
Fomentar el arte y la cultura camboyana
Camboya es rico en arte, tradiciones y cultura. Su baile, música,
arquitectura y poesía son parte de la herencia e identidad histórica
común a todos los camboyanos. Estamos haciendo un gran esfuerzo
por celebrar la liturgia y otras expresiones de fe a la manera camboyana.
El trabajo de inculturación de la fe no es simplemente disfrazar
la liturgia de camboyano. Ha de ser algo mucho más profundo y creativo.
Debe ser la forma que los camboyanos tienen de expresar su experiencia
de Dios. Es un diálogo con los modos camboyanos de celebrar los
festivales y con los problemas más importantes a los que se enfrenta
la sociedad camboyana. Todo esto nos orienta y nos ayuda a encontrar el
camino que permite al Evangelio y su mensaje no sólo acercarse
a la gente de Camboya sino ser expresado por los camboyanos como su experiencia
de un Dios salvador.
Promover y facilitar la cooperación y
el diálogo inter-religioso
En Camboya es fundamental que se fomente el diálogo
social a todos los niveles. El mero hecho de que estamos en un país
donde el Budismo y el Islam están tan marcadamente presentes, unido
a muchas tradiciones religiosas locales, nos ayuda a que este diálogo
se dé de forma natural, sin tenerlo que buscar.
Esta sociedad, castigada por el autoritarismo y unas reglas sin sentido,
ahora busca un espacio para el diálogo de forma urgente y natural,
comprendiendo y aceptando la diversidad. Es muy importante que busquemos
espacios abiertos para este diálogo. Esto no ha de hacerse solamente
en espacios formales y de talante religioso, lo cual decididamente ayuda,
sino también en otro tipo de ambientes. Ha de ocurrir en el diálogo
de la vida, como a través de la cooperación en el campo
social y en servicios sociales. En Camboya necesitamos lo que Pieris llamaría
una "simbiosis", donde las religiones se estimulan unas a otras
para dar respuestas adecuadas a las necesidades vitales de la sociedad
camboyana, mientras emerge de los tiempos de guerra.

Ofrecer un servicio a los pobres y a los necesitados
(ver Programas de la
prefectura) |